cantidades adecuadas para mi perro

Cuando tenemos una mascota siempre pensamos en darle la mejor vida que podamos, pero para ello no solo basta con la voluntad de hacerlo, sino que hay que informarnos muy bien sobre los cuidados y atenciones que requiere cada mascota, porque no es lo mismo tener un canario, un pez, un perro, un gato o un hámster, obviamente.

Todos los médicos y nutriólogos nos recomiendan tener una alimentación adecuada para gozar de buena salud, tanto en cantidades como en variedades de nutrientes, y esto mismo aplica para nuestras mascotas, porque los mimos, los paseos y el ejercicio solo son elementos complementarios en la salud de nuestros amigos, y estos no funcionarían sin una buena alimentación.

Y si te encuentras preguntándote qué darle de comer a tu perro y en qué cantidad, no te preocupes, aquí te ayudaremos.

Lo primero que debemos tomar en cuenta son las necesidades de tu perro, porque no requerirá del mismo alimento si es un perro pequeño o si es grande, si es muy activo o si es más perezoso. Agreguemos que los perros son animales carnívoros y que, si vivieran en estado salvaje, se alimentarían exclusivamente de carne, sin embargo, esto inevitablemente les llevaría a consumir frutas o vegetales a medio digerir que seguramente se encontrarían al interior de sus presas.

Ahora bien, la nutrición de nuestra mascota se basa en el aporte necesario de nutrientes y calorías (el equilibrio entre ambas), por ello es relevantísimo contemplar las actividades específicas de cada can. Existen más de 50 nutrientes diferentes necesarios para la alimentación de nuestro perro, lo que conduce a una tarea poco sencilla al intentar equilibrar la ración de su alimento.

A diferencia de los humanos, los perros extraen mucha energía de las proteínas animales y no de los azúcares, como nosotros, por ello sus raciones de comida deben incluir más carne que la nuestra. 

Cantidad:

Hablemos de la cantidad de comida que hay que dar a nuestro perro. Este es un tema muy complicado, ya que no existe una receta común debido a que la morfología de cada can es muy diferente y sus pesos oscilan entre los dos y los 90 kilogramos, por lo que deberemos aprender a adaptarnos y a planificar las raciones de comida con ayuda de un veterinario. 

El veterinario es el único experto que podrá orientarnos para evaluar las necesidades de nuestro perro y brindarnos las cantidades adecuadas de alimento. Además, las raciones pueden ir cambiando con el tiempo, dependiendo de la edad, la actividad e incluso por enfermedades.

El volumen de grasa óptimo en un perro se encuentra alrededor del 15 al 25 por ciento. Notarás que tu canino se encuentra en su índice de grasa ideal si se le notan las costillas fácilmente, sin que se le vean completamente pero tampoco teniendo una gran cantidad de grasa a su alrededor, además, al mirarlo desde arriba, debes verle claramente la cintura detrás de las costillas, sin que aparezcan pliegues laterales cuando camina. Si tu can no se encuentra así, hay que realizar ciertos cambios.

Como ya te mencionamos antes, no existe una receta homogénea para catalogar las cantidades de comida para nuestros perros, pero la variedad es algo muy importante para lograr una nutrición adecuada. Pensando en esto, aquí te daremos algunas sugerencias para alimentar a tu mejor amigo:

Comida seca:

Si buscamos alimento seco de calidad para un perro adulto y sano, hay que fijarnos en los porcentajes que se muestran en los paquetes de croquetas, estas deben tener mínimo un 30% o 40% de proteína, no importando de qué carne provenga. 

Un 20% de la composición de este alimento debe provenir de frutas y verduras, y las grasas y aceites preferiblemente deben oscilar entre un 10% o 20%. 

Por otro lado, el contenido cereal del alimento debe ser bajo y preferiblemente de arroz, ya que si el contenido de maíz es alto, esto derivará en una digestión lenta y costosa.

Pon atención en lo siguiente: Los carbohidratos no son necesarios en la alimentación del perro, así que si ves un porcentaje del 60%, este indica que el alimento es de mala calidad. Además, deben estar presentes el Omega 3 y Omega 6, vitaminas E, calcio y fósforo.

Comida húmeda:

La comida húmeda es muy aceptada por nuestra mascota porque es fácil de masticar y luce apetecible a sus ojos. Aun así, no debemos dársela con frecuencia. 

Este alimento también debe tener alto contenido de carne y grasas y una menor proporción de verduras y frutas. La comida húmeda contiene la mitad de calorías que las croquetas, pero ayuda a que tu mascota ingiera líquido, lo que reduce el riesgo de infecciones urinarias.

Comida casera:

Hay gran variedad de dietas para tu mascota que podemos realizar en casa, pero para realizar una dieta casera necesitamos información detallada sobre todas las necesidades de nuestro perro. Algunas dietas consisten en dar de comer al perro como lo haría en la naturaleza, con carne, huesos o huevos, todo crudo, aunque otras sugieren cocinar los alimentos al vapor o a la sartén (sin aceite ni sal). 

Normalmente las dietas caseras contienen un 60% de hueso con carne y músculo, un 25% de únicamente carne y finalmente un 15% de fruta, verdura, vegetales, huevos o vísceras. 

Hacemos énfasis en la importancia de consultar a un veterinario para mayor información, toma en cuenta que:

Si tu perro está por debajo de su peso ideal, deberá comer más para cubrir sus necesidades energéticas. Si tiene sobrepeso, tendrá que comer menos. Los perros activos necesitan más energía, al igual que las perras en gestación y lactación, por lo que deben comer más. 

Durante la lactación, si tu perra tiene más de dos cachorros, es mejor que tenga acceso a la comida de forma continua. Los cachorros también necesitan más energía y deben comer cantidades adecuadas a su tamaño 3 o 4 veces al día hasta los 5 o 6 meses, cuando la frecuencia baja a dos raciones diarias. 

Los perros adultos jóvenes (menos de dos años) deben comer más que los adultos de su mismo peso, ya que son más activos y aún están creciendo. Los perros mayores necesitan menos calorías, ya que tienen una vida más sedentaria. Los perros esterilizados tienden a comer más, mientras que su metabolismo disminuye y requiere menos energía, por lo que pueden sufrir obesidad. Por eso, necesitan comer una menor cantidad.